A escasos metros de Santa María del Naranco se encuentra el Centro de Recepción e Interpretación del Prerrománico Asturiano, antigua sede de las escuelas infantiles que Luis Menéndez-Pidal y Álvarez (1896-1975) diseñara a principios de la década de 1940 y cuya proximidad a dos de las más señaladas construcciones altomedievales del Principado decidió, una vez ejecutado el proyecto de rehabilitación redactado por Cuenca arquitectos en 1996, su posterior conversión en Aula del Prerrománico Asturiano

Uno de los cometidos de este espacio museístico, cuya actual gestión por parte de la Consejería de Cultura corresponde al año 2012, consiste en mostrar la evolución de cada monumento del prerrománico astur, especificando sus distintas funciones y transformaciones estéticas a lo largo de la historia. Gracias a los grandes paneles explicativos y a las publicaciones disponibles en la sala de consulta bibliográfica –que documentan gráficamente la apariencia anterior de cada templo–, el público puede comprobar cuánto ha variado la fisonomíade los edificios que hoy visita, especialmente después de las intervenciones realizadas por el propio Menéndez Pidal durante el segundo tercio del siglo XX. Es el caso de la icónica Santa María del Naranco (ca. 842), en origen obra arquitectónica de carácter representacional y no habitacional, que habría cumplido en cuanto aula regia o pretorio las funciones políticas de recepción de altos cargos de estado o de impartición de justicia, respectivamente. Su buen estado de conservación se ha debido a su consagración como iglesia, aunque esta nueva dedicación supuso, según los gustos y necesidades de cada época, una serie de añadidos a los que puso fin la restauración ejecutada por el citado arquitecto ovetense entre 1930 y 1934. Conforme a la tendencia historicista generalizada en un momento en que la ciencia arqueológica distaba bastante de su moderna aplicación práctica, Menéndez Pidal se esforzó en devolver al templo la estética que se creyó habría mostrado en tiempos de Ramiro I, rey de Asturias entre el 842 y el 850. Desaparecieron, pues, los ornamentos litúrgicos barrocos, el encalado de los paramentos interiores, la espadaña o cuerpo de campanas, la sacristía adosada y un tercer tramo exterior de escaleras. No obstante, salvo la controversia de San Pedro de Nora (ca. 800-850), iglesia incendiada durante la Guerra Civil y de cuya torre exenta no existían trazas anteriores, Menéndez Pidal no distorsionó en gran medida el aspecto de los monumentos y detalló con precisión cada una de sus intervenciones.

Por cuanto respecta al Naranco, otro de los objetivos del Centro de Recepción e Interpretación del Prerrománico Asturiano es proponer a sus visitantes “un ejercicio de imaginación”, como señala su responsable, la historiadora del arte Clara García, a fin de reconstruir mentalmente un conjunto palatino del que solo han sobrevivido un edificio y un tercio de otro, pero que sin duda contaría con muchas más construcciones. Así se infiere de la Crónica Albeldense y de las dos versiones de la Crónica de Alfonso III, fuentes documentales redactadas en tiempos de este último rey asturiano (ca. 852-910) en las que se emplean los términos de ‘palacios’ ‘edificios’, a pesar de que aún hoy se ignore cómo pudo haberse estructurado un complejo regio que tal vez se perdiera por haberse erigido con materiales perecederos. A este desconocimiento contribuye el hecho de que hasta ahora no se hayan llevado a cabo sino prospecciones arqueológicas parciales, aunque algunas de ellas muy reveladoras, como la realizada en 1991 por el Instituto arqueológico alemán, que posibilitó determinar los 20 metros de longitud total de San Miguel de Lillo (ca. 842). Baste este dato para hacerse una idea de las dimensiones en planta y alzado de la que fuera iglesia privada de un rey asturiano en el siglo IX, “todo un alarde técnico y económico, insólito para la época”, en palabras de Clara García. En realidad, según la inscripción del ara hallada en la actual Santa María del Naranco y de acuerdo con la Crónica de Alfonso III, se piensa que este templo no habría estado originariamente dedicado a San Miguel, sino a Santa María y no habría sido hasta su destrucción parcial en el siglo XI cuando su advocación habría pasado a la que en un principio se destinara a las funciones de aula regia. Asimismo, otras prospecciones en el entorno inmediato de Santa María del Naranco han revelado, por ejemplo, la existencia en la zona de estructuras turriformes y murarias

No obstante, aun considerando que “Santa María del Naranco es un edificio excepcional en su género precisamente porque no se ha conservado nada igual de esta época o de época anterior visigoda”, en el Centro de Recepción e Interpretación se insiste en que “tenemos que pensar en la globalidad del espacio”. Y es que como precisa Clara García, “más que hablar específicamente del Naranco, se pretende contextualizarlo, crear un discurso de conjunto del prerrománico asturiano”, pues no debe olvidarse que “el hecho de que en una región no muy extensa como Asturias se hayan conservado quince construcciones prerrománicas de patrocinio regio –con el consiguiente desembolso económico y calidad de la fábrica que ello supone– y que a día de hoy seis tengan la catalogación de Patrimonio mundial de la UNESCO, constituye un fenómeno de características únicas en el mundo”.

De ahí la importante misión del Centro de Recepción e Interpretación del Prerrománico asturiano, desde donde se difunde y se redirige al visitante hacia “el patrimonio disperso y menos conocido”, intentando evitar así la reducción del turismo a una mera búsqueda de imágenes estereotipadas. Por eso en el Centro se intenta aprovechar que el Naranco sea la primera parada de aquellas personas que llegan atraídas por Santa María o San Miguel “porque los han estudiado o les han hablado de ellos”, para “establecer un hilo conductor y situarlos en el contexto necesario para conseguir una visión más ampliamás allá de dos edificios únicos de por sí”, asegura Clara García, quien describe además la sorpresa del público al descubrir la gran variedad del prerrománico en Asturias y las analogías existentes entre sus monumentos: 

Tenemos mucho visitante, principalmente nacional; pero incluso a los locales les llama la atención. Es verdad que Santa María del Naranco es el icono de la región y su belvedere se encuentra siempre en las campañas de Asturias Paraíso Natural. Sin embargo, en nuestro discurso sirve para demostrar que ese emblemático juego de tres arcos, especial en Santa María, se aprecia en todas las iglesias del prerrománico astur. Lo mismo ocurre con la existencia de la durante mucho tiempo mal llamada ‘cámara del tesoro’, una ‘cámara secreta’ que poseen todos estos templos y que ayuda a enganchar al visitante añadiendo un poco de misterio y permitiendo explicar las características estéticas comunes que, al hablar del prerrománico español, han llevado a establecer un punto y aparte para tratar del prerrománico asturiano.

El hecho es que el acceso peatonal al Centro de Recepción desde el aparcamiento y su situación como antesala de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo ayuda a orientar a los recién llegados mientras esperan el turno de la visita guiada, cuya gestión depende de la parroquia. Esta complementariedad es especialmente relevante a la hora de trabajar con la comunidad educativa, permitiendo que los escolares tengan una toma de contacto inicial en la que se les habla del Naranco antes de llevarlos a conocer directamente los monumentos. A su regreso al centro se les proponen tareas que completan la visita, como la composición a gran escala de los elementos constructivos de los templos –la citada arcada de Santa María, por ejemplo– con grandes piezas de poliexpán, conforme a la premisa de “escuchar, ver y hacer”

Actividades similares suelen realizarse a diario con colegios y de forma puntual con distintas categorías de visitantes, dado que las numerosas propuestas del Centro de Recepción e Interpretación del Prerrománico Asturiano están destinadas tanto a un público infantil, como familiar y adulto. Prueba de ello es la amplia variedad de sus exposiciones temporales en las que, a pesar de las limitaciones del espacio, se aprovecha todo tipo de recursos didácticos con el fin de divulgar y profundizar en el conocimiento del patrimonio local, buscando “nuevas formas de abordarlo y popularizarlo fuera del ámbito docente” y “aunando contenido y diversión en lo que es un momento de ocio para el visitante”, afirma Clara García. De ahí muestras como Santullano, un viaje al siglo IX que, organizada en colaboración con La Nueva España, exploraba la percepción del arte prerrománico a través de los sentidos, verbigracia, generando la sensación de estar contemplando el aspecto original de las pinturas murales de San Julián de los Prados mediante el empleo de unas gafas de realidad virtual. Curiosamente esta iglesia ovetense de Santullano (ca. 820-825), construida durante el reinado de Alfonso II (791-842) y declarada Patrimonio Mundial en 1998 por un conjunto pictórico único en el mundo –descubierto al retirarse la capa de cal que lo ocultó hasta la restauración de Fortunato Selgas y Vicente Lampérez (1912-1917)– resulta, sin embargo, mucho más desconocida que el Naranco, a cuyos monumentos precede incluso en el tiempo.

Asimismo, entre la oferta cultural con que el Centro de Recepción e Interpretación contribuye a esta necesaria divulgación del patrimonio prerrománico astur, se cuentan desde talleres de papiroflexia u origami medieval hasta exposiciones de técnicas artísticas, como la que el pasado año se dedicó a la Pintura medieval sobre tabla. Y es que, de acuerdo con Clara García, “todo da pie para hablar de patrimonio o iconografía”, ya sean recetarios medievales o dioramas gigantes de playmobil ‘prerrománico’, como los dos con los que se representó la cantera de Santa María del Naranco en construcción y la Oviedo de Alfonso II en la época de mayor esplendor en la corte asturiana. 

En efecto, las propuestas son innumerables y también incluyen colaboraciones con grupos de especialistas en recreación altomedieval que en Semana Santa suelen levantar un campamento exterior, donde se escenifican la vida militar, el trabajo en los scriptoria, la producción textil o las prácticas medicinales en la Edad Media. En otras ocasiones se han expuesto dibujos de estudios planimétricos, como los del historiador del arte Lorenzo Arias Páramo, o se han organizado muestras complementarias a campañas de restauraciones, como la programada tras la rehabilitación exterior de la Cámara Santa, abordando temas relativos a la voladura del 1934 o al apostolado románico, comparado en calidad técnica con el del Pórtico de la Gloria. Otras veces su espacio polivalente, adaptado para la consulta de publicaciones especializadas, se transforma en un ámbito dedicado a las reuniones del club de lectura de novela histórica ambientada en el Reino de Asturias, grupo creado con la intención de popularizar la época a la que se remonta la construcción de los monumentos prerrománicos astures.

A fin de evitar problemas de aforo, todas estas actividades se programan según la temporada y la afluencia de público, siempre siguiendo “tres ejes fundamentales de cara a desarrollar una didáctica: el arte y la arquitectura de época medieval; la forma de vida de las personas en la época –ya que no se entiende un edificio sin su contexto histórico–; y, como eje transversal, el concepto de patrimonio mundial y su carácter universal”, especifica la responsable del Centro de Recepción e Interpretación del Prerrománico Asturiano, donde, a través de las exposiciones y actividades especiales, así como en cuanto lugar de encuentro y punto de orientación, se puede conseguir “una experiencia diferente y enriquecedora”.

Indudablemente, toda esta oferta revela la gran capacidad de iniciativa que demuestra esta entidad museística a la hora de elaborar su interesantísima programación trimestral, cuyas propuestas pueden llegar por cauces muy diferentes, ya sean los establecidos por instituciones locales y conmemoraciones públicas –como la del 1300 aniversario del nacimiento del reino astur (718 d.C.)–, hasta inesperados proyectos que surgen a raíz de nuevos contactos y que llevan a colaborar con expertos, artesanos y agrupaciones medievalistas o centros de investigación. Es este el caso de la muestra Pruévalo e verás ques cierto, recetarios europeos de los siglos XIII al XVI, nacida de la colaboración con el grupo HUM128-Meridies, adscrito al Departamento de Historia medieval de la Universidad de Córdoba. Justamente, esta exposición ejemplifica cómo un conocimiento científico restringido a la celebración de workshops en el ámbito académico ha podido difundirse públicamente volviéndose accesible a toda la ciudadanía, pues gracias a él se han divulgado recetas bajomedievales conservadas en archivos históricos de Córdoba, Valencia o Portugal para la elaboración del jabón, de la tinta de escritura o, incluso, de lociones crecepelo y tintes para el cabello, algo que evidencia, según Clara García, que “las preocupaciones estéticas en la Edad Media eran las mismas que en la actualidad”. De este modo, a iniciativas como El arte del jabónRecetas de tintas de escritura–impartido por la asociación Asturias caligrafía–, se han sumado actividades adaptadas a celebraciones como la del Día internacional de la Mujer, que en 2020 se ha conmemorado con los talleres Eau medieval –dedicado a la fabricación artesanal de colonia– y A pan y agua
–centrado en la elaboración de un alimento de primera necesidad que nos recuerda el importante papel desempeñado por la panadería medieval en cuanto espacio femenino de interacción social–.

Otra cuestión a tener en cuenta es la accesibilidad del Centro de Recepción e Interpretación del Prerrománico Asturiano que, a pesar de las barreras geográficas y constructivas del lugar, intenta estar preparado para acoger a todo tipo de público. De ahí las maquetas realizadas con resinas resistentes para que se puedan tocar, la información en braille disponible en la entrada y en diferentes puntos del recorrido –equivalente a una guía de mano con un croquis de la sala e información práctica–, las visitas guiadas adaptadas con posibilidad de proporcionar descripción de audiointérpretes de lengua de signos o, incluso, la organización de exposiciones temporales como la titulada Prerrománico a ciegas (2018), basada en la percepción sonora y táctil de una serie de elementos decorativos. Además, una pantalla permite ver imágenes 360º del interior de los monumentos, recurso de gran utilidad no solo cuando estos se encuentran cerrados, sino también cuando se recibe a visitantes cuyas dificultades motrices les impiden ascender hasta Santa María o San Miguel. Incluso, el Centro de Recepción, a pesar de no ser completamente accesible por sus características históricas, se ha adaptado para ser practicableeliminando el mayor número de barreras posibles, colocando, por ejemplo, cuñas de goma para salvar el escalón de acceso. Sea como fuere, este espacio cuenta con una central de reservas que permite concertar visitas especificando, si es el caso, el tipo de discapacidad de las personas que se disponen a conocerlo.

Otro de los recursos tecnológicos con que cuenta el Centro de Recepción e Interpretación del Prerrománico Asturiano son los códigos QR, que permiten descargar en el móvil a modo de audioguía en diferentes idiomas toda la información del centro en general, así como la de cada panel explicativo en particular, lo que supone una gran ventaja tanto para personas con dificultades visuales como para extranjeros –para quienes también se ha pensado la proyección de vídeos subtitulados en inglés–. Además, por si el visitante careciese de móvil compatible, se cuenta con dos tablets de las que se puede hacer uso durante el recorrido e, igualmente, se dispone de mochilas portabebé en préstamo gratuito, dado que no se puede acceder con carritos a los monumentos.

A toda esta infraestructura, el personal del centro no deja de añadir toda su “buena voluntad y pequeñas iniciativas”, según Clara García, gracias a las que este espacio se ha convertido en un importante “lugar de apoyo y de reunión para la comunidad”, tal y como demuestra el reconocimiento recibido en 2018, cuando el Centro de Recepción e Interpretación del Prerrománico Asturiano fue invitado a participar como “ejemplo de buenas prácticas” en el I Taller Regional Europeo sobre ‘El papel de los centros de visitantes en lugares designados por la Unesco’. Celebrada en Palermo, esta convención internacional permitió el contacto, puesta en común de iniciativas e intercambio de experiencias entre estos equipamientos de uso público en Reservas de la Biosfera, Geoparques y sitios Patrimonio de la Humanidad, a fin de reflexionar sobre su repercusión en la concienciación patrimonial de su entorno social más inmediato.

A este respecto cabe señalar que son precisamente las comunidades vecinales de Oviedo y sus alrededores las que más suelen participar en las actividades que se impulsan desde el Centro de Recepción e Interpretación del Prerrománico Asturiano. Este público local puede beneficiarse de las ventajas del Carnet Club Cultura, mientras que el Pasaporte Cultural se ha pensado para turistas que disfruten de sus vacaciones en el Principado. Precisamente, tal y como indican las estadísticas realizadas anualmente desde 2012, un 56% del total de visitantes que recibe el Centro es de procedencia nacional, en su mayoría de Madrid, Andalucía o el País Vasco, mientras que el resto se reparte prácticamente a partes iguales entre el público regional (principalmente de Oviedo, Gijón y Avilés) y el extranjero (encabezando la lista los originarios de Alemania, Francia e Italia). Asimismo, cabe señalar que un 75% de las visitas son realizadas por adultos y solo un 20% del total corresponden a grupos. 

Precisamente, junto a la experiencia divulgativa es este aspecto humano el que Clara García considera “más enriquecedor y gratificante” del trabajo en el Centro de  Recepción e Interpretación del Prerrománico Asturiano: un lugar donde es posible “hablar de algo que apasiona como el arte y el patrimonio”, al tiempo que la constante actualización de información y el contacto directo con el público permiten “conocer de primera mano y transmitir” los resultados de las investigaciones más recientes sobre el prerrománico astur.

Centro de Recepción e Interpretación del Prerrománico Asturiano
Antiguas Escuelas del Naranco, s/n, 33012 Oviedo, Asturias
Horarios variables según la estación. Entrada libre.
Consultas sobre talleres y visitas en: www.prerromanicoasturiano.es

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